Nuestros principios de cuidado
Cuidar no es solo cumplir tareas. Es ayudar a que la persona siga siendo quien es, con sus gustos, sus costumbres y sus ganas. Estos cinco principios guían cómo acompañamos.

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Aprender y crecer juntos
Una persona con Alzheimer u otra demencia puede seguir disfrutando lo que le gusta y sentirse útil, por ejemplo enseñando lo que sabe.
Clarita tiene 90 años y vive con Alzheimer. Le encanta tejer cobijas, y empezó a enseñarle a tejer a quien la cuida. Ahora tejen juntas.
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Mantener los placeres simples
Las capacidades físicas cambian, pero con ajustes sencillos la persona puede seguir haciendo lo que la hace feliz, con independencia y dignidad.
José fue un gran nadador. Cuando lo diagnosticaron con Alzheimer ya no pudo volver a nadar, pero siempre había disfrutado pescar con sus hijos. Las salidas a pescar reemplazaron las de natación.
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Un poco de espontaneidad
Las rutinas dan seguridad, pero cuando se imponen pueden aburrir y crear dependencia. Un cambio pequeño devuelve la emoción al día.
Ofrecer alternativas, invitar a un amigo a una visita corta, caminar por otra ruta o proponer un juego nuevo.
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La actitud de "sí puedo"
Enfocarse en lo que la persona puede hacer, no en sus limitaciones, cambia su calidad de vida. Conversar sobre lo que quiere ayuda a encontrar la manera.
Carlos enfermó y quedarse en casa le daba ansiedad y soledad. Con quien lo cuida encontró una cafetería cercana: van a diario, leen el periódico y conversan con otras personas.
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Observar
Escuchar y observar las señales de que alguien se siente solo o inútil, y descubrir qué quiere de verdad.
A veces basta con darle a la persona una responsabilidad en la casa para que se sienta más independiente.
En la práctica
Un cuidado hecho a la medida de cada persona
Nuestro enfoque se inspira en la filosofía Eden Alternative: el cuidado de cada persona se ajusta a sus gustos, sus preferencias y sus necesidades, y busca un ambiente bueno tanto para quien recibe el cuidado como para su familia. Por eso todo empieza con la valoración en casa: para conocer a tu familiar antes de proponer nada.
Empieza por aquí
Cómo funciona la valoración gratuita en casa
Cuéntanos qué está pasando
Nos llamas o nos escribes por WhatsApp. Te preguntamos por tu familiar: su salud, su movilidad, su rutina y qué apoyo crees que necesita, y te enviamos una cotización.
Una enfermera de Homewatch visita el hogar
Sin costo y sin compromiso. La jefe de enfermería o una de las coordinadoras, con uniforme y carné, evalúa la condición de la persona y la seguridad de la casa, y conversa con la familia. Dura entre 40 minutos y una hora.
Recibes un plan claro
En dos a tres días hábiles te entregamos por escrito los resultados, las recomendaciones para reducir riesgos y el plan de cuidados sugerido. Con eso decides, con toda la información sobre la mesa.
