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Diabetes

Diabetes en casa: apoyo para seguir el tratamiento

Acompañamos en casa a adultos mayores con diabetes para que se cumpla lo que indicó el médico: la glucosa cuando toca, la insulina o las pastillas a su hora, la comida indicada y unos pies revisados.

Auxiliar o enfermeraInsulina solo por enfermeríaCuidado de los pies

Cuéntanos qué está pasando

Te llamamos para coordinar la visita. Sin costo y sin compromiso.

Señales

Señales de que hace falta apoyo en casa

  • Se le olvida medirse la glucosa o no la anota
  • Ya no come a las horas ni según la dieta
  • Le cuesta aplicarse la insulina o duda de la dosis
  • Tiene heridas en los pies que tardan en sanar
  • Ha tenido bajones de azúcar
  • No ve bien o no alcanza a revisarse los pies

Si reconoces dos o más, vale la pena pedir la valoración: sin costo y sin compromiso.

Ilustración: una auxiliar de enfermería mide la glucosa a una señora mayor en la mesa del comedor.

Qué hacemos

Cómo ayudamos en casa

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Glucosa según indicación

La auxiliar o la enfermera mide la glucosa en los horarios que dejó el médico y anota cada resultado con la hora y la comida.

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Insulina y medicamentos

La insulina y los medicamentos formulados los aplica o administra una auxiliar o una enfermera, en la dosis y el horario indicados.

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La comida que indicó el médico

Se preparan las comidas según la dieta formulada y se respetan los horarios, para que no pase muchas horas sin comer.

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Pies revisados cada turno

Se miran los pies en cada turno: cortes, ampollas, zonas rojas o heridas que no cierran. Cualquier cambio se avisa.

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Movimiento indicado

Se le acompaña en la caminata o la actividad que el médico autorizó, a su ritmo y con cuidado para evitar caídas.

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Registro para el médico

Glucometrías, comidas y cambios quedan anotados para que la familia los lleve a cada control médico.

Revisión clínica de Laura Bernal, enfermera jefe de Homewatch CareGivers Bogotá. Última revisión: octubre de 2026.

Esta página orienta a la familia. No reemplaza la valoración del médico tratante ni la visita de valoración en casa.

Quién cuida

Cuidadora, auxiliar o enfermera: qué hace cada una

Casi siempre una auxiliar de enfermería, porque mide la glucosa y aplica la insulina formulada; si hay heridas complejas o varias enfermedades avanzadas, una enfermera profesional.

Cuidadora

Compañía y rutina del día a día

  • Higiene, baño y vestido
  • Alimentación y preparación de comidas
  • Compañía, diligencias y citas
  • Estimulación y actividades
  • Cambios de posición y movilización básica

No administra medicamentos ni hace procedimientos de enfermería.

Cuando la diabetes se vuelve difícil de llevar

Muchas personas viven años con diabetes y la manejan solas. Se miden el azúcar, se toman las pastillas y saben qué no deben comer.

Con la edad, la rutina que llevaba sola empieza a fallar de a poco, y casi nunca de golpe: las medidas, las comidas, la insulina, los pies. A veces el primer aviso es un bajón de azúcar a media mañana, o un control médico en el que no hay registros que mostrar.

A esto se suma algo que se nota menos: la diabetes pide restricciones todos los días, y eso cansa y desanima. Algunas personas mayores se sienten vigiladas o pierden las ganas de cuidarse. No es falta de voluntad. Es una carga diaria que pesa más con los años, y que se lleva mejor cuando alguien la comparte.

Si reconoces varias de estas situaciones, es un buen momento para pedir apoyo en casa.

La diabetes, en palabras sencillas

El cuerpo saca energía de la comida en forma de azúcar, que se llama glucosa. Para que esa glucosa entre a las células hace falta la insulina, una hormona que produce el páncreas. En la diabetes tipo 2, que es la más común, el cuerpo produce poca insulina o no la usa bien. El azúcar se queda en la sangre en vez de llegar a las células.

La diabetes tipo 2 avanza despacio y a veces pasa años sin dar síntomas. En los adultos mayores los avisos se confunden fácilmente con la edad: más sed, cansancio, visión borrosa, hormigueo en pies o manos, heridas que tardan en sanar.

No tiene cura, pero se maneja. El manejo tiene cuatro partes que se repiten cada día: el medicamento o la insulina, la comida, el movimiento y el control de la glucosa. Si una de ellas falla, las demás se desordenan.

Con los años, el azúcar alto sin control puede afectar la vista, los riñones, el corazón y los nervios de los pies. Por eso el médico suele pedir controles de la vista y de los riñones, además de las glucometrías. Nuestro trabajo en casa es ayudar a que ese plan se cumpla. El plan lo define el médico.

Lo que más se vigila en casa

Hay tres temas que piden atención especial en un adulto mayor con diabetes. Son los que más se descuidan cuando nadie los está mirando.

Los bajones de azúcar

Un bajón de azúcar puede pasar rápido. Pedimos que el médico deje por escrito cómo reconocerlo en tu familiar y qué hacer. Cada dosis y cada comida quedan anotadas con la hora, para que nadie repita una dosis ni se salte una comida.

Los pies

Con la diabetes los pies pueden perder sensibilidad, y una ampolla puede pasar días sin doler. Por eso se miran aunque tu familiar diga que está bien. Se buscan zonas rojas, ampollas o heridas.

La vista

Si no ve bien, no alcanza a leer el glucómetro ni a revisarse los pies. El personal lee y anota por tu familiar y te recuerda los controles de la vista y de los riñones que pidió el médico.

Quién va a la casa y quién aplica la insulina

La insulina y la glucometría las hace siempre una auxiliar o una enfermera profesional; la cuidadora no.

Si tu familiar o alguien de la familia sigue manejando la insulina y la glucosa, puede bastar una cuidadora que acompañe la rutina, cocine según la dieta y avise si nota algo raro. Ese apoyo se describe en cuidado de adulto mayor en casa. La valoración define qué perfil corresponde.

Nadie cambia dosis ni diagnostica. El personal sigue lo que dejó el médico y, ante cualquier duda, avisa a la familia.

Una jefe de enfermería y dos coordinadoras supervisan la calidad del servicio, acompañan al personal y hablan con las familias. Si hay un imprevisto con alguien del personal, se hace el reemplazo oportuno para que el servicio no se interrumpa. Los turnos de noche o de fin de semana pueden tener otro precio. Atendemos en Bogotá.

Los valores de referencia están en la sección Precios, y el detalle del servicio en enfermería a domicilio. Si tu familiar tiene además otras enfermedades, mira también enfermedades crónicas.

Cómo empezar

El primer paso es la valoración gratuita en casa. No tiene costo ni compromiso, y dura de 40 minutos a una hora, más o menos, según las preguntas que tengas. Una enfermera de Homewatch, la jefe de enfermería o una de las coordinadoras, conoce a tu familiar, mira su rutina y te propone el perfil y los turnos que corresponden.

Para ese día conviene tener a mano:

  • La última fórmula médica, con la insulina y las pastillas.
  • Las indicaciones del médico sobre la glucosa y sobre qué hacer en un bajón.
  • La dieta que le formularon, si existe.
  • El cuaderno o el glucómetro con las últimas medidas.

Si no hay nada anotado, no importa. Precisamente por eso empezamos.

¿Tu papá o tu mamá tiene diabetes y el manejo en casa se está volviendo pesado? Pide la valoración o escríbenos. En la valoración vemos juntos qué necesita tu familiar y con qué perfil empezar.

Preguntas frecuentes

¿La cuidadora puede aplicarle la insulina a mi mamá?

No. La insulina solo la aplica una auxiliar de enfermería o una enfermera profesional, con la dosis y el horario que formuló el médico. La cuidadora acompaña la rutina, prepara las comidas y avisa si nota algo raro, pero no aplica insulina ni mide la glucosa.

¿Cuál es el nivel de azúcar normal para mi papá?

Eso lo define su médico tratante, porque depende de la persona, de su edad y de las otras enfermedades que tenga. El personal trabaja con los valores y las instrucciones que dejó el médico. Si una medida se sale de ese rango, avisa a la familia y al médico.

¿Qué hacen si le da un bajón de azúcar?

El personal sigue lo que el médico dejó indicado para ese caso y avisa de inmediato a la familia. Por eso conviene que el médico deje por escrito qué hacer. Si la persona está muy confundida, no responde o no mejora, lo primero es buscar atención de urgencias.

¿Le cortan las uñas de los pies?

Revisamos los pies en cada turno y avisamos si aparece una herida, una ampolla o una zona roja. Cómo manejar las uñas lo debe indicar el médico, porque en diabetes un corte pequeño puede complicarse. En la valoración te decimos qué puede hacer el personal en el caso de tu familiar.

¿Cuánto cuesta el servicio?

Depende del perfil que corresponda y de cuántas horas y turnos se necesiten. Los valores de referencia por turno están publicados en la sección Precios. Después de la primera llamada te enviamos una cotización, y en la valoración gratuita en casa te proponemos el perfil y los turnos, sin compromiso.

¿Hace falta alguien todo el día?

No siempre. Se puede empezar con un turno de 6 u 8 horas que cubra las comidas principales y las dosis de ese horario, con un mínimo de tres turnos por semana. Si hay bajones en la noche o vive sola, se puede pasar a turnos de 12 o 24 horas; los turnos nocturnos pueden tener otro precio.

Empieza por aquí

Cómo funciona la valoración gratuita en casa

1

Cuéntanos qué está pasando

Nos llamas o nos escribes por WhatsApp. Te preguntamos por tu familiar: su salud, su movilidad, su rutina y qué apoyo crees que necesita, y te enviamos una cotización.

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Una enfermera de Homewatch visita el hogar

Sin costo y sin compromiso. La jefe de enfermería o una de las coordinadoras, con uniforme y carné, evalúa la condición de la persona y la seguridad de la casa, y conversa con la familia. Dura entre 40 minutos y una hora.

3

Recibes un plan claro

En dos a tres días hábiles te entregamos por escrito los resultados, las recomendaciones para reducir riesgos y el plan de cuidados sugerido. Con eso decides, con toda la información sobre la mesa.