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Movilidad y caídas

Cuidado en casa para personas con movilidad reducida y riesgo de caídas

Acompañamos en casa a personas mayores que ya no se mueven con seguridad: cada traslado con apoyo, la piel cuidada y la casa revisada, para bajar el riesgo de una caída y darle tranquilidad a tu familia.

Movilización seguraAtención en BogotáValoración gratuita

Cuéntanos qué está pasando

Te llamamos para coordinar la visita. Sin costo y sin compromiso.

Señales

Señales de que hace falta apoyo en casa

  • Se cayó en los últimos meses, aunque no se haya golpeado
  • Le da miedo caminar solo o ya no sale de la habitación
  • Le cuesta levantarse de la cama, del sillón o del inodoro
  • Usa bastón, andador o silla de ruedas
  • Se agarra de muebles y paredes para caminar
  • Pasa la mayor parte del día acostado o sentado

Si reconoces dos o más, vale la pena pedir la valoración: sin costo y sin compromiso.

Ilustración: una señora mayor camina con su caminador por el pasillo de su casa, acompañada por una cuidadora.

Qué hacemos

Cómo ayudamos en casa

1

Movilización segura

Levantar, sentar, girar y trasladar a la persona con técnica, sin tirones ni prisas, para que ni ella ni quien la cuida se lastimen.

2

Acompañamiento en baño y traslados

Alguien al lado en los momentos de mayor riesgo: la ducha, el inodoro y el paso de la cama a la silla.

3

Prevención en la rutina diaria

Zapato cerrado, andador a la mano, camino despejado y luz encendida antes de cada desplazamiento, todos los días.

4

Revisión de la casa

En la valoración miramos baño, dormitorio y pasillos y te decimos qué cambiar. Tú decides qué instalar y cuándo.

5

Cuidado de la piel

Cambios de posición, revisión diaria de la piel e hidratación para quien pasa mucho tiempo acostado o sentado.

6

Ejercicio indicado por el fisioterapeuta

Acompañamos la rutina que deje el fisioterapeuta o el médico para que se cumpla en casa. No la reemplazamos ni la diseñamos.

Revisión clínica de Laura Bernal, enfermera jefe de Homewatch CareGivers Bogotá. Última revisión: octubre de 2026.

Esta página orienta a la familia. No reemplaza la valoración del médico tratante ni la visita de valoración en casa.

Quién cuida

Cuidadora, auxiliar o enfermera: qué hace cada una

Casi siempre una cuidadora o una auxiliar de enfermería. La cuidadora acompaña los traslados y la rutina; la auxiliar entra cuando además hay medicamentos, piel delicada o signos vitales que vigilar. La valoración define cuál.

Cuidadora

Compañía y rutina del día a día

  • Higiene, baño y vestido
  • Alimentación y preparación de comidas
  • Compañía, diligencias y citas
  • Estimulación y actividades
  • Cambios de posición y movilización básica

No administra medicamentos ni hace procedimientos de enfermería.

Cuando moverse por la casa deja de ser seguro

Casi nunca empieza con una caída aparatosa. Empieza con detalles. Tu papá se agarra de las paredes para ir al baño. Tu mamá necesita dos intentos para levantarse del sillón. Alguno de los dos dejó de salir a la tienda porque ya no tiene ganas. Detrás de esas ganas suele haber miedo. Y el miedo tiene un costo: la persona se mueve menos, al moverse menos pierde fuerza y equilibrio, y con menos fuerza el riesgo de caerse sube. Es un círculo que la familia ve de lejos y no sabe cómo romper.

Una caída, aunque no deje ni un moretón, también es información. A veces avisa de algo que el médico todavía no ha visto. Puede ser un medicamento que produce mareo, la presión que baja al ponerse de pie, la vista que ya no alcanza para el escalón de la entrada. Por eso no conviene despacharla con un «fue un tropezón».

Aquí te contamos por qué se cae una persona mayor y qué puedes revisar hoy mismo en la casa. También qué hacer si ya pasó y cómo acompañamos cuando la familia no puede estar en cada traslado.

Por qué se cae un adulto mayor

Rara vez hay una sola causa. Se juntan cambios del cuerpo, efectos de la salud y trampas de la casa. Separarlos ayuda a saber por dónde empezar.

Lo que cambia con la edad

  • Menos masa muscular y reflejos más lentos: el cuerpo no corrige un tropiezo a tiempo.
  • Articulaciones rígidas en cadera y rodilla, que acortan el paso y restan estabilidad.
  • Menos agudeza visual, sobre todo de noche, cuando se va al baño a oscuras.
  • Sedentarismo: cuanto menos se mueve la persona, más equilibrio pierde.

Lo que viene de la salud y los medicamentos

  • Enfermedades como Parkinson, artritis, osteoporosis o las secuelas de un accidente cerebrovascular.
  • Deterioro cognitivo: la persona olvida el andador o calcula mal el escalón.
  • Medicamentos que producen somnolencia, mareo o bajones de presión al levantarse.
  • Una caída previa: el miedo a repetirla hace que la persona se mueva cada vez menos.

Lo que está en la casa

  • Alfombras sueltas, cables cruzados y muebles pequeños en las zonas de paso.
  • Pisos mojados en baño y cocina, escaleras sin pasamanos o con poca luz.
  • Camas y sillas muy bajas o muy altas, que exigen esfuerzo para levantarse.
  • Pantuflas sueltas y medias sin suela: el pie resbala o el zapato se queda atrás.

Un día con apoyo en casa

Todo empieza con la valoración gratuita. Una enfermera de Homewatch, la jefe de enfermería o una de las coordinadoras, visita el hogar y mira cómo se levanta, camina y se sienta tu familiar. También revisa la casa y conversa contigo. Con eso definimos qué perfil hace falta, cuántos turnos y con qué rutina.

En la mañana, quien cuida está al lado cuando tu mamá se levanta, entra a la ducha y se sienta a desayunar. En la tarde, la acompaña a caminar por la casa con el andador. Si hay fisioterapeuta, seguimos lo que él deje indicado y le avisamos a la familia si algo cambia. En la noche, deja el camino al baño despejado y la luz encendida.

Si el turno cubre la madrugada, también está ahí en los viajes al baño, cuando la casa está a oscuras. Así cada momento delicado tiene a alguien al lado, y la familia deja de sentir que tiene que estar en cada traslado.

Quién cuida y cómo se organiza el servicio

El perfil depende de cuánto se mueve tu familiar. Si camina con andador y necesita supervisión, suele bastar una cuidadora. Si pasa buena parte del día en silla o en cama y además toma medicamentos o tiene la piel delicada, entra una auxiliar. Si está encamado con heridas, una enfermera profesional. En la valoración te decimos cuál corresponde, sin contratar un nivel que no haga falta.

Los turnos son de 6, 8, 10, 12 o 24 horas, con un mínimo de tres turnos por semana. Puede ser un turno de mañana para el baño y el desayuno. O la noche, para los viajes al baño de madrugada. O las 24 horas, cuando la persona depende de otro para cada movimiento.

Detrás de cada turno hay una jefe de enfermería y dos coordinadoras que supervisan el caso y ajustan el plan si la condición cambia. El personal recibe capacitación trimestral, está afiliado a seguridad social y tiene su esquema de vacunación completo. Si la persona asignada tiene un imprevisto, enviamos un reemplazo oportuno. Los valores de referencia están en la sección Precios.

Cómo revisar la casa, espacio por espacio

No se trata de llenar la casa de aparatos. Muchos de los cambios son sencillos y económicos, y los más importantes están en el baño, el camino de la cama al baño y los pies.

El baño

  • Barras de apoyo ancladas a la pared en la ducha y junto al inodoro. El toallero no sirve: no aguanta el peso de una persona.
  • Silla de ducha para bañarse sentado y tapetes antideslizantes con ventosas, dentro y fuera de la ducha.
  • Asiento elevado para el inodoro: exige menos esfuerzo de rodillas y caderas al sentarse y al levantarse.

Dormitorio y pasillos

  • Retirar alfombras sueltas y cables del camino. Si una alfombra no se puede fijar del todo, mejor quitarla.
  • Luz nocturna con sensor en el trayecto de la cama al baño. Hay modelos que se conectan directo al tomacorriente.
  • Cama y sillas a una altura desde la que la persona se levante sin impulso. Lo de uso frecuente, al alcance de la mano.

Los pies

  • Zapato cerrado, con suela antideslizante y cierre de velcro o cordones, también dentro de la casa.
  • Nada de pantuflas abiertas ni medias sin suela antideslizante.
  • Andador o bastón siempre a la mano, no al otro lado de la habitación.

Qué hacer después de una caída

Si tu familiar se cayó, aunque no se haya lastimado, cuéntaselo a su médico. Una caída puede ser la señal de algo que todavía no se ha detectado, y merece una revisión de la salud y de los medicamentos. Si notas dolor fuerte o un golpe en la cabeza, busca atención médica de inmediato.

En casa, piensen juntos en qué pasó: en qué lugar, con qué luz, con qué zapatos. Ahí puede estar lo que hay que corregir.

Si la caída cambió las cosas, si ahora tu familiar tiene miedo de caminar o tú tienes miedo de dejarlo solo, pide la valoración gratuita en casa. Una enfermera de Homewatch visita el hogar, revisa la movilidad y la casa, y te dice qué apoyo hace falta. En dos a tres días hábiles te entrega por escrito los resultados, las recomendaciones para reducir los riesgos y el plan de cuidados sugerido. Sin costo y sin compromiso. También puedes escribirnos por contacto o leer más sobre el servicio de enfermería a domicilio.

Preguntas frecuentes

¿Mi mamá se cayó una vez y no se lastimó. Igual hace falta apoyo?

Vale la pena mirarlo. Una caída sin lesión puede ser la primera señal de que algo cambió: la fuerza, el equilibrio, la vista o un medicamento nuevo. Coméntaselo a su médico y pide la valoración gratuita. Con eso sabrás si basta con ajustar la casa o si conviene apoyo en algunos turnos.

¿Ustedes hacen la fisioterapia o el ejercicio de rehabilitación?

No. Homewatch no ofrece fisioterapia ni otras terapias. Lo que hacemos es acompañar la rutina de ejercicio que el fisioterapeuta o el médico dejen indicada, para que se cumpla en casa con seguridad. Si algo cambia, avisamos a la familia y al equipo tratante.

¿Tengo que comprar equipos antes de empezar el servicio?

No para empezar. En la valoración te decimos qué adaptaciones ayudarían según el caso: barras en el baño, una silla de ducha, una cama con barandas. Tú decides qué instalar y cuándo. Homewatch no vende ni alquila equipos médicos.

¿Cuánto cuesta el cuidado para una persona con movilidad reducida?

Depende de cuánta ayuda necesita la persona y de la duración del turno. Los turnos van de 6 a 24 horas, con un mínimo de tres por semana. Los valores de referencia están en la sección Precios, y el valor para tu caso te lo enviamos en una cotización después de la primera llamada.

¿Puedo contratar solo las horas del baño y de levantarse?

No por horas sueltas: el turno más corto es de 6 horas, con un mínimo de tres turnos por semana. Un turno de mañana alcanza para acompañar el baño, el vestido y el desayuno, que incluyen varios de los traslados más delicados. En la valoración armamos la rutina que tenga sentido para tu casa.

¿Cómo evitan que una persona encamada se lastime la piel?

Con cambios de posición frecuentes, revisión diaria de la piel y buena hidratación, con la frecuencia que indique el médico. Es parte de la rutina del turno. Si aparece una lesión en la piel, avisamos a la familia y al médico tratante. La jefe de enfermería define si hace falta ajustar el plan o cambiar a una auxiliar o una enfermera profesional.

Empieza por aquí

Cómo funciona la valoración gratuita en casa

1

Cuéntanos qué está pasando

Nos llamas o nos escribes por WhatsApp. Te preguntamos por tu familiar: su salud, su movilidad, su rutina y qué apoyo crees que necesita, y te enviamos una cotización.

2

Una enfermera de Homewatch visita el hogar

Sin costo y sin compromiso. La jefe de enfermería o una de las coordinadoras, con uniforme y carné, evalúa la condición de la persona y la seguridad de la casa, y conversa con la familia. Dura entre 40 minutos y una hora.

3

Recibes un plan claro

En dos a tres días hábiles te entregamos por escrito los resultados, las recomendaciones para reducir riesgos y el plan de cuidados sugerido. Con eso decides, con toda la información sobre la mesa.