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Enfermedades crónicas

Cuando la enfermedad crónica se vuelve difícil de manejar en casa

Según lo que indique la valoración, una cuidadora, una auxiliar de enfermería o una enfermera profesional acompaña a tu familiar en casa: medicamentos a la hora, la dieta que indicó el médico y alguien que avisa cuando algo cambia.

Cuidadora, auxiliar o enfermeraMedicamentos a la horaReporte a la familia

Cuéntanos qué está pasando

Te llamamos para coordinar la visita. Sin costo y sin compromiso.

Señales

Señales de que hace falta apoyo en casa

  • Se le olvidan las pastillas o se le repiten
  • La presión o el azúcar salen fuera de control
  • Se ahoga con esfuerzos pequeños
  • Los pies o las piernas amanecen hinchados
  • Vuelve a urgencias por lo mismo
  • Ya no cocina según la dieta que le indicaron

Si reconoces dos o más, vale la pena pedir la valoración: sin costo y sin compromiso.

Ilustración: un enfermero le explica las indicaciones a una señora que toma nota en su cuaderno, en la habitación de la casa.

Qué hacemos

Cómo ayudamos en casa

1

Control de signos vitales

Cuando el turno lo cubre una auxiliar o una enfermera, se toman en cada turno presión, pulso, temperatura, saturación y, si el médico lo indica, glucosa.

2

Medicamentos a la hora

La auxiliar o la enfermera administra lo que el médico formuló, en la dosis y el horario indicados, y vigila cualquier reacción.

3

La dieta que indicó el médico

Preparamos las comidas según la restricción: baja en sal, controlada en azúcar, con límite de líquidos o ajustada para el riñón.

4

Oxígeno según indicación

Si hay oxígeno formulado, revisamos que se use como está indicado y controlamos la saturación durante el turno.

5

Coordinación con el médico

Si un valor se sale de lo esperado, avisamos a la familia y al médico tratante. Nadie diagnostica ni cambia dosis por su cuenta.

6

Reporte a la familia

Lo que se observa en el turno queda registrado y se comparte con la familia y con el médico tratante.

Revisión clínica de Laura Bernal, enfermera jefe de Homewatch CareGivers Bogotá. Última revisión: octubre de 2026.

Esta página orienta a la familia. No reemplaza la valoración del médico tratante ni la visita de valoración en casa.

Quién cuida

Cuidadora, auxiliar o enfermera: qué hace cada una

Casi siempre una auxiliar de enfermería, porque toma signos vitales, administra los medicamentos indicados y maneja el oxígeno según indicación. Si hay procedimientos complejos o varias enfermedades avanzadas juntas, entra una enfermera profesional. La valoración lo define.

Cuidadora

Compañía y rutina del día a día

  • Higiene, baño y vestido
  • Alimentación y preparación de comidas
  • Compañía, diligencias y citas
  • Estimulación y actividades
  • Cambios de posición y movilización básica

No administra medicamentos ni hace procedimientos de enfermería.

Cuando el control ya no alcanza

Una enfermedad crónica no se cura: se maneja. Y durante años ese manejo lo lleva la misma persona, con sus pastillas, sus citas y su rutina. El problema aparece cuando la rutina empieza a fallar sin que nadie lo note a tiempo. Se le olvida una dosis, o se la toma dos veces. La presión sale alta en el control y el médico pregunta por los registros que nadie llevó. La comida ya no es la que indicaron, porque cocinar con restricciones cansa. Los pies amanecen hinchados y se piensa que es cosa de la edad. Se agita al subir la escalera y prefiere no salir.

A veces la familia solo se entera cuando ya hay que ir a urgencias. Notar estos cambios a tiempo exige alguien que mire todos los días, y esa persona suele ser un hijo o una hija con trabajo, casa propia y otros afanes.

Si reconoces varias de las señales de arriba, es momento de pedir apoyo. No hace falta esperar la siguiente descompensación para ordenar el cuidado.

Qué pasa cuando algo cambia

El objetivo es sencillo: que se cumpla lo que el médico ordenó y que los cambios se noten pronto y se avisen.

Si la presión, la glucosa o la saturación se salen del rango que dejó el médico, la auxiliar o la enfermera avisa a la familia. Si corresponde, también al médico tratante. No diagnostica ni cambia dosis por cuenta propia. Esa es la diferencia entre acompañar e improvisar. Si es una emergencia, lo primero es buscar atención de urgencias.

No todo cambio es un número. Una tos distinta, los pies más hinchados, un día sin apetito o una noche en que le faltó el aire también cuentan. Se anotan y se avisan. Si el turno lo cubre una cuidadora, ella no toma signos vitales, pero sí ve estos cambios y los reporta.

Lo que se observa en el turno queda registrado y se comparte con la familia y con el médico tratante. Así, en la próxima cita, el médico no depende solo de lo que alguien alcanzó a recordar.

Lo que cambia según la enfermedad

El cuidado básico es el mismo. Lo que cambia es a qué se le pone atención en cada caso.

Hipertensión

La presión alta casi nunca duele, y por eso se descuida. Se toma a la misma hora, se anota, se cuida la sal y se revisa que el medicamento se tome todos los días.

Diabetes

Aquí importa la regularidad: comer a las horas, medir la glucosa cuando está indicado y tomar el medicamento o aplicar la insulina como se formuló. Tiene su propia página: cuidado en casa para personas con diabetes.

EPOC

En la enfermedad pulmonar obstructiva crónica el aire falta con el esfuerzo. Se vigila la saturación, se cuida que los inhaladores se usen a su hora y el oxígeno se maneja como lo formuló el médico.

Insuficiencia cardiaca

Cuando el corazón bombea con dificultad, el cuerpo retiene líquido. Por eso se vigilan los pies y los tobillos, se cuida la sal y se respeta el límite de líquidos si el médico lo puso.

Enfermedad renal

Cuando los riñones filtran menos, la dieta y los líquidos son parte del tratamiento. Se cumple la dieta que indicó el médico, se controla la presión y, si va a diálisis, se le acompaña a la cita.

Varias enfermedades a la vez

En adultos mayores es frecuente que convivan varias: hipertensión con diabetes, o el corazón con el riñón. Se suman medicamentos y restricciones. Una sola persona a cargo y un solo registro ayudan a no equivocarse.

Quién va a la casa y cómo se organiza

En una enfermedad crónica estable suele bastar una auxiliar. Si se suman procedimientos complejos o varias enfermedades avanzadas, entra una enfermera profesional. Si la familia sigue a cargo de los medicamentos, puede bastar una cuidadora. En la valoración te decimos cuál corresponde, para que no pagues un nivel que no hace falta ni te quedes corto.

Los turnos son de 6, 8, 10, 12 o 24 horas, con un mínimo de tres turnos por semana. Puedes empezar con turnos de día y crecer a cobertura completa si la enfermedad avanza o si las noches se vuelven difíciles.

El equipo lo supervisa una jefe de enfermería con dos coordinadoras. Todos trabajan con el plan que dejó el médico tratante: no lo reemplazan. Atendemos en Bogotá. Los valores de referencia por turno están en la sección Precios, y el detalle del servicio en enfermería a domicilio.

Cómo empezar

El primer paso es la valoración gratuita en casa. No tiene costo ni compromiso, y en dos a tres días hábiles recibes por escrito los resultados, las recomendaciones y el plan de cuidados sugerido.

Para el día de la visita conviene tener a mano tres cosas: la última fórmula médica, los resultados de exámenes recientes y, si existe, el cuaderno donde han anotado la presión o la glucosa. Si no hay nada anotado, no importa: precisamente por eso empezamos.

Si tu familiar ve a varios especialistas, junta todas las fórmulas, aunque sean de médicos distintos. Así se ve completo lo que toma y se pueden revisar los horarios de una vez.

¿Tu papá o tu mamá vive con una enfermedad crónica y el manejo en casa se está volviendo pesado? Pide la valoración o escríbenos. Es mejor ordenar el cuidado ahora que después de un susto.

Preguntas frecuentes

¿Pueden acompañarlo a los controles médicos?

Sí. La cuidadora o la auxiliar lo acompaña a la cita y lleva lo que se ha anotado en casa, para que el médico tenga la información completa. Si en la cita cambian la fórmula o la dieta, desde ese día se trabaja con la indicación nueva.

¿Si la presión sale alta, le cambian la dosis ahí mismo?

No. El personal no cambia dosis ni diagnostica. Si un valor se sale del rango que dejó el médico, avisa a la familia y se comunica con el médico tratante para que él decida. Si es una emergencia, lo primero es buscar atención de urgencias.

¿Qué pasa si mi papá usa oxígeno?

La auxiliar o la enfermera lo maneja tal como lo formuló el médico: el flujo y las horas indicadas. Durante el turno revisa la saturación y que la cánula esté bien puesta. Nosotros no suministramos el oxígeno ni el equipo: nos encargamos de que se use como lo formuló el médico.

¿Cuánto cuesta el servicio?

Depende del perfil que corresponda y de cuántas horas y turnos se necesiten. Los valores de referencia por turno están publicados en la sección Precios. Después de la primera llamada te enviamos una cotización, y en la valoración gratuita en casa te proponemos el perfil y los turnos, sin compromiso.

¿Necesito a alguien todo el día?

Depende de la persona y de la enfermedad. Se puede empezar con turnos de 6 u 8 horas, tres veces por semana, que es el mínimo. Si la enfermedad avanza o hay noches difíciles, se crece a turnos de 12 o 24 horas. En la valoración te proponemos con qué empezar.

¿Cómo sé cómo estuvo mi mamá si yo no vivo con ella?

Lo que se observa en el turno queda registrado y se comparte con la familia y con el médico tratante. Además está el equipo de coordinación: en la valoración acordamos contigo cómo quieres que te informen. Así no dependes de preguntarle a tu mamá cómo se sintió.

Empieza por aquí

Cómo funciona la valoración gratuita en casa

1

Cuéntanos qué está pasando

Nos llamas o nos escribes por WhatsApp. Te preguntamos por tu familiar: su salud, su movilidad, su rutina y qué apoyo crees que necesita, y te enviamos una cotización.

2

Una enfermera de Homewatch visita el hogar

Sin costo y sin compromiso. La jefe de enfermería o una de las coordinadoras, con uniforme y carné, evalúa la condición de la persona y la seguridad de la casa, y conversa con la familia. Dura entre 40 minutos y una hora.

3

Recibes un plan claro

En dos a tres días hábiles te entregamos por escrito los resultados, las recomendaciones para reducir riesgos y el plan de cuidados sugerido. Con eso decides, con toda la información sobre la mesa.