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Memoria y deterioro cognitivo

Cuidado en casa cuando la memoria empieza a fallar

Si tu papá o tu mamá olvida cosas, se confunde o ya no puede quedarse solo, podemos acompañarlo en su propia casa: personal capacitado, turnos de 6 a 24 horas y supervisión de enfermería, en Bogotá.

Turnos de 6 a 24 horasSupervisión de enfermeríaAtención en Bogotá

Cuéntanos qué está pasando

Te llamamos para coordinar la visita. Sin costo y sin compromiso.

Señales

Señales de que hace falta apoyo en casa

  • Olvida citas, medicamentos o si ya comió
  • Se pierde en lugares conocidos o dentro de la casa
  • Deja la estufa encendida o la puerta abierta
  • Se agita, desconfía o tiene miedo al atardecer
  • Ya no puede bañarse o vestirse sin ayuda
  • Quien lo cuida en la familia está agotado

Si reconoces dos o más, vale la pena pedir la valoración: sin costo y sin compromiso.

Ilustración: un señor mayor arma un rompecabezas con su hija en la sala de su casa.

Qué hacemos

Cómo ayudamos en casa

1

Rutinas que dan calma

Horarios fijos para levantarse, comer, salir y descansar. La repetición reduce la confusión y la ansiedad de la persona.

2

Seguridad en la casa

En la valoración miramos el riesgo de caídas y la seguridad de la casa, y en cada turno apoyamos a la persona al moverse para prevenir caídas y extravíos.

3

Compañía y estimulación

Conversación, música, fotos, paseos cortos y tareas sencillas que mantienen a la persona activa y con sentido de propósito.

4

Las tardes difíciles

Cuando al anochecer aparecen agitación o miedo, el personal usa luz, calma y rutina para acompañar ese momento y bajar la tensión.

5

Medicamentos y salud

Si el plan lo requiere, una auxiliar de enfermería administra los medicamentos indicados, toma signos vitales y avisa de cualquier cambio a la coordinación.

6

Apoyo a la familia

Te explicamos qué esperar en cada etapa, cómo hablarle y cómo descansar sin culpa. Cuidar también incluye al cuidador.

Revisión clínica de Laura Bernal, enfermera jefe de Homewatch CareGivers Bogotá. Última revisión: octubre de 2026.

Esta página orienta a la familia. No reemplaza la valoración del médico tratante ni la visita de valoración en casa.

Quién cuida

Cuidadora, auxiliar o enfermera: qué hace cada una

Al principio suele bastar una cuidadora; si hay medicamentos o signos vitales que vigilar, va una auxiliar de enfermería. La valoración lo define.

Cuidadora

Compañía y rutina del día a día

  • Higiene, baño y vestido
  • Alimentación y preparación de comidas
  • Compañía, diligencias y citas
  • Estimulación y actividades
  • Cambios de posición y movilización básica

No administra medicamentos ni hace procedimientos de enfermería.

Qué es la demencia y por qué el Alzheimer es la más conocida

La demencia no es una sola enfermedad. Es el nombre de un grupo de trastornos que van dañando el cerebro. Afectan la memoria, el lenguaje, el juicio y la capacidad de hacer las tareas de todos los días.

El Alzheimer es la forma más frecuente, pero no la única. La demencia vascular aparece cuando la sangre no llega bien al cerebro. La de cuerpos de Lewy suele traer alucinaciones visuales y rigidez. La frontotemporal cambia sobre todo la personalidad y la conducta.

Todas tienen algo en común: avanzan con el tiempo y, hoy por hoy, no se curan. Lo que sí se puede hacer es mucho. Un buen cuidado ayuda a reducir la confusión, previene accidentes, mantiene a la persona activa y le da a la familia un respiro.

Conviene separar el olvido normal de la edad de una señal de alarma. Perder las llaves de vez en cuando es normal. No saber para qué sirven las llaves, perderse en el barrio de siempre o dejar una conversación a medias porque no encuentra las palabras, no lo es. Si notas esto en tu papá o en tu mamá, el primer paso es una consulta con el médico de cabecera, un geriatra o un neurólogo. El diagnóstico lo hace el médico. Nosotros ayudamos con lo que viene después: la vida diaria en casa.

Las etapas, explicadas sin tecnicismos

Cada persona avanza a su ritmo y las etapas no tienen fronteras exactas. Aun así, saber más o menos en cuál está tu familiar ayuda a anticipar qué apoyo hace falta y a no contratar más de lo necesario. Qué perfil y cuántas horas hacen falta lo definimos en la valoración. Esto es lo que suele vivir la persona en cada momento.

Etapa inicial

La persona todavía se vale por sí misma para casi todo, pero olvida citas, repite preguntas, confunde fechas y a veces se pierde. Aquí el apoyo es compañía, recordatorios, supervisión de los medicamentos y actividades que la mantengan activa.

Etapa intermedia

Necesita ayuda con el baño, la ropa y la comida. La desorientación aumenta, aparecen cambios de humor y, en algunas personas, el síndrome del ocaso. Ya no es seguro que se quede sola. El cuidado se vuelve integral: higiene, movilidad, medicación y manejo de la conducta.

Etapa avanzada

La dependencia es total. La persona puede pasar mucho tiempo en cama, comunicarse poco y necesitar ayuda para comer. El cuidado se centra en la piel, la postura, la alimentación, la hidratación y el confort, con atención de día y de noche.

Cómo hablar con alguien que se confunde

La forma de comunicarse cambia con la enfermedad, y es de lo que más le cuesta aprender a la familia. Lo que funciona:

  • Mantén la calma, acércate con suavidad y habla en tono bajo. Tu tranquilidad se le contagia.
  • No le lleves la contraria. Valida lo que siente: decir “veo que estás preocupada, aquí estoy contigo” calma más que “no tienes por qué estar así”.
  • Evita preguntas que dependan de la memoria reciente, como qué hizo en la mañana. Mejor proponle algo sencillo que le guste.
  • Si se agita, cambia de tema con suavidad: una canción de su juventud, una bebida caliente sin café, sentarse juntos en silencio.

Muchas veces la agitación, la tristeza o el rechazo son la única forma que tiene la persona de decir que algo le duele, que tiene frío o que necesita ir al baño. Observar antes de reaccionar ahorra muchos malos ratos. El personal que atiende estos casos conoce estas técnicas, y una parte del trabajo es compartirlas con la familia para que todos en la casa hablen el mismo idioma.

Cómo adaptar la casa y las tardes

No hace falta una remodelación. Con cambios pequeños la casa se vuelve más segura y más fácil de entender: menos cosas en el paso, cada objeto en su sitio de siempre y horarios que se repiten. En la valoración miramos el riesgo de caídas y la seguridad de la casa. Estas son ideas que muchas familias aplican, sobre todo para las tardes, cuando puede aparecer el síndrome del ocaso:

En la mañana

  • Abrir las cortinas y buscar luz natural, con un paseo corto si se puede.
  • Horarios fijos para levantarse y desayunar.
  • Actividades sencillas que la mantengan ocupada: organizar fotos, doblar ropa, escuchar radio.

En la tarde

  • Almuerzo como comida principal del día.
  • Siesta corta a primera hora de la tarde, no después.
  • Actividades tranquilas: leer juntos, poner música suave, ver álbumes de fotos.

Al anochecer y de noche

  • Encender las luces antes de que oscurezca y cerrar las cortinas para evitar sombras y reflejos.
  • Cena ligera, sin café, gaseosas ni azúcar.
  • Noticiero apagado si la altera, y música calmada.
  • Rutina de aseo tranquila y una luz tenue en la habitación.

Cuándo pedir ayuda y cómo empezamos

Hay un momento en que el cariño ya no alcanza para cubrirlo todo, y no es una falla. Si reconoces varias de las señales de arriba, es hora de pedir apoyo. Cuidar a alguien con demencia agota, y descansar no es abandonarlo. En apoyo al cuidador familiar hablamos de eso con más calma.

Empezar es sencillo. En la valoración, una enfermera de Homewatch, la jefe de enfermería o una de las coordinadoras, visita el hogar, conversa contigo y con tu familiar, y revisa su estado de salud, su movilidad, sus rutinas y la seguridad de la casa. Conviene que esté el familiar que mejor conoce a la persona. Con eso te propone el perfil que hace falta y los turnos. La cotización te la enviamos antes, después de la primera llamada, y puedes contrastarla con los precios de referencia. Los turnos son de 6, 8, 10, 12 o 24 horas, con un mínimo de tres por semana.

Una jefe de enfermería y dos coordinadoras supervisan el servicio, hacen seguimiento a cada turno y ajustan el plan cuando la enfermedad avanza. Si la persona asignada no puede asistir, hacemos el reemplazo para que el cuidado no se interrumpa. Atendemos en Bogotá. Cuando quieras, pide la valoración gratuita en casa y empezamos por conocer a tu familiar.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor cuidarlo en casa o llevarlo a un hogar geriátrico?

Depende de cada familia, pero la casa tiene una ventaja clara: la persona con demencia se apoya en lo conocido. Sus objetos, sus rutinas y las caras de siempre le dan seguridad, y un cambio de entorno suele aumentar la desorientación. Con el apoyo adecuado, muchas personas pueden quedarse en su hogar hasta etapas avanzadas.

¿Qué hacen si mi mamá se pone agresiva o no quiere bañarse?

No se le contradice ni se le fuerza. El personal usa un tono bajo, valida lo que siente, cambia de tema o de actividad y vuelve a intentarlo más tarde. Si los episodios se repiten, te lo contamos y te sugerimos comentarlo con el médico, porque a veces hay dolor o una infección detrás.

¿Cuántas horas al día necesita?

En etapas iniciales suele bastar un turno de 6 u 8 horas que cubra las horas de mayor riesgo, por ejemplo la tarde. En etapas intermedias y avanzadas es común pasar a 12 o 24 horas. En la valoración lo definimos contigo; el mínimo es de tres turnos por semana.

¿Necesito una enfermera o basta con una cuidadora?

Si la persona conserva su salud general y lo que hace falta es compañía, rutina y ayuda con el baño y la comida, una cuidadora es suficiente. Si hay medicamentos que administrar, signos vitales que vigilar o sondas, corresponde una auxiliar de enfermería. Los procedimientos complejos los hace una enfermera profesional.

¿Atienden casos avanzados, con la persona en cama?

Sí. En etapas avanzadas el cuidado incluye cambios de posición, cuidado de la piel, alimentación asistida y manejo de sondas cuando el médico lo indica. Lo cubre una auxiliar de enfermería con supervisión de la jefe de enfermería, y el plan se ajusta a medida que la enfermedad avanza.

¿Cuánto cuesta?

Los valores de referencia por turno están en la sección Precios y cambian según la duración del turno y las condiciones de la persona. Después de la primera llamada te enviamos una cotización, y la valoración gratuita en casa, sin compromiso, define el plan.

Empieza por aquí

Cómo funciona la valoración gratuita en casa

1

Cuéntanos qué está pasando

Nos llamas o nos escribes por WhatsApp. Te preguntamos por tu familiar: su salud, su movilidad, su rutina y qué apoyo crees que necesita, y te enviamos una cotización.

2

Una enfermera de Homewatch visita el hogar

Sin costo y sin compromiso. La jefe de enfermería o una de las coordinadoras, con uniforme y carné, evalúa la condición de la persona y la seguridad de la casa, y conversa con la familia. Dura entre 40 minutos y una hora.

3

Recibes un plan claro

En dos a tres días hábiles te entregamos por escrito los resultados, las recomendaciones para reducir riesgos y el plan de cuidados sugerido. Con eso decides, con toda la información sobre la mesa.